Al norte de la isla, el Parque Natural de las Dunas de Corralejo protege un gran campo de dunas doradas que llega hasta el mar. Es uno de los paisajes más famosos de Fuerteventura: arena que se mueve con el viento, cielo abierto y, al fondo, la Isla de Lobos y la silueta de Lanzarote. Un espacio protegido que conviene disfrutar con respeto.
Las Grandes Playas
Al pie de las dunas se extienden las Grandes Playas: kilómetros de arena clara y agua transparente, con calas y zonas más resguardadas del viento. Son perfectas para pasar el día, aunque conviene saber que apenas hay sombra ni servicios: es naturaleza casi virgen.
Qué hacer
- Pasear por las dunas al amanecer o al atardecer, cuando la luz es más bonita y hace menos calor.
- Bañarte en las Grandes Playas y buscar los rincones más resguardados del viento.
- Disfrutar de las vistas a Lobos y Lanzarote desde lo alto de la arena.
- Deportes de viento: la zona es conocida por el windsurf y el kitesurf.
Cerca: Corralejo y planes en familia
El pueblo de Corralejo, a un paso, tiene puerto, restaurantes y el ferry a Lobos y a Lanzarote. Para un día con niños, el parque acuático de la zona es un plan seguro para refrescarse tras la playa.
Entradas al Acua Water Park de CorralejoVer disponibilidad →Y desde el mismo puerto de Corralejo sale el ferry a la Isla de Lobos, el complemento perfecto a un día de dunas: en quince minutos estás en un islote virgen.
Ferry de ida y vuelta a la Isla de LobosVer disponibilidad →Las dunas de Corralejo son la cara más fotogénica del norte de Fuerteventura y una parada obligada. Ve temprano o a última hora para evitar el calor y el gentío, y combínalas con Lobos para redondear el día.